jueves 31 de enero de 2008

DALILA DICE QUE VIO...



DALILA dice que vio...

Ayer vi una mariposa que parecía una hoja oxidada del fresno.

Y vi las portulacas en flor que son las casitas de las abejas y una paloma posada en el jacarandá.

Después me puse a leer un libro sin figuras, con colores y letras.


Las historias que escribe Dalila...

La jirafa y el pájaro




Había una vez una jirafa que tenía manchas doradas.

A la jirafa le encantaba comer hojitas verdes de un árbol muy, muy alto.

Un día cuando caminaba tranquila se cruzó con un pájaro raro que era rosa con alas violeta.

La jirafa le enseñó al pájaro a pintar y a agarrar el lápiz y el pájaro le enseñó a volar.

Le dijo: -agitá las patas y volá. El cielo es azul




El telescopio y la pava


Había una vez un telescopio raro que era caminador.

Entró en una cocina y vio una pava sobre el fuego.

La pava le dijo hola y sacó humo por el pico.

Al telescopio le gustó y la invitó a ver la luna y las estrellas.

Esa noche comieron fideos y vieron a Venus.



El ratón y el paraguas azul

Había una vez un reluciente ratón que un día no se quiso bañar.

Por la chimenea de su casa caían gotitas de lluvia y él se molestaba porque el agua no le gustaba nada, nada.

Se le ocurrió taparse con un paraguas azul porque el azul le encantaba al ratón.

Pero el paraguas tenía agujeritos y de repente se dio cuenta de que el agua no era tan mala y se quiso mojar.

Salió a la lluvia con su paraguas agujereado y los dos se zambulleron en el agua del cordón de la vereda.



“La literatura como la infancia pone en cuestión la validez del mundo común”

Jorge Larrosa

Desde chiquita le gustó escuchar historias y poemas, inventarlos y ponerse sombreros. Es mi nieta Dalila. Ya cumplió seis años. Con sus textos y con su imagen quiero cerrar este ciclo de El procedimiento de la infancia, quizá por eso que dice Larrosa. Un ciclo que fue apenas un arrimo a un tema tan vasto y tan rico como es la poesía y los chicos. Reiterar mis gracias a Selva por este placer de formar parte de su blog y a todos los talleristas y poetas que generosamente me enviaron sus trabajos.

CONTINUARÁ

MIRTA COLANGELO

OTROS AUTORES QUE ESCRIBEN POESÍA PARA CHICOS

OTROS AUTORES QUE ESCRIBEN POESÍA PARA CHICOS


¿Qué es un libro?

Un libro es un amor que llega de a poco.

Mariana

(10 años)


ELSA ISABEL BORNEMANN


Poeta y narradora argentina,


También compuso canciones y guiones para teatro. Publicó muchísimos libros para niños, entre los que se encuentran: Disparatario, El niño envuelto, ¡Socorro!, Tinke-Tinke, El espejo distraído, Un elefante ocupa mucho espacio, Los Grendelines, Cuadernos de un delfín, El libro de los chicos enamorados (55 poemas y un cuento), No somos irrompibles y El niño envuelto. Sus obras se incluyeron en antologías y textos; fueron editados en fascículos, en discos y se publicaron en importantes diarios y revistas. Fue traducida a otras lenguas y algunos de sus libros al sistema Braille para ciegos. Sus poemas están escritos mayoritariamente como divertidos versicuentos.


Pequeña Antología


El humo


El humo

de las chimeneas

se va de viaje

y por eso

se pone

su mejor traje.

Para

no perderse,

deja sus huellas

por toda la escalera

de las estrellas.


Cuéntico bóbico para una nénica aburrídica


Una mañánica

de primavérica

hallé una láuchica

en la verédica.

Era muy rárica:

con dos mil rúlicos

sobre la cárica

según calcúlico.

El su cratérica

guardaba heládico

de rica crémica

y chocolático.

Jugó a la abuélica

también al ránguico,

pisa pisuélica

y bailó un tánguico.

Y muy ligérico

se fue en un cárrico

con sus cochérico

y sus caballicos.

No, no es mentírica

-cara de tórtica-

¿No crees nádica?

¡pues no me impórtica!


Mandarina


Una mandarina

Llamada Corina

En un mediodía

Después de comer

Llamó a su madrina

Y le dijo:

-“Estoy aburrida

de ser mandarina

¡quiero ser naranja!”

Y saltó a una zanja

Manchándose

todo

todo

todo

su traje con lodo

al verse tan negra

se puso a llorar...

y con un cuchillo

(con filo y con brillo)

su cáscara sucia

empezó a cortar.

Su traje embarrado

quedó destrozado.

Al oír que lloraba

la pobre Corina,

corriendo---

corriendo---

vino la madrina.

Y se quedó muda

al verla ¡desnuda!

La ropa tendida

¡Gente divertida

la ropa tendida!

Allí va, en coches

Modelo “Ford broches”

¡Mírenlos! ¡Qué risa!

La pobre camisa

está muy cansada

dando bofetadas

al aire que va

de aquí para allá.

Doña camiseta

tiene una rabieta

con su hijo mayor,

Juan Repasador.

Allá un Pantalón

baila “El pericón”

con su bella esposa

la sábana rosa.

Y ¡uy! ¡Qué tragedia!

Las hermanas medias

juntitas colgadas

están casi ahogadas

(Por tan retorcidas

se les va la vida)

Sus novios, los Guantes

lloran adelante

Sus lágrimas son

con gusto a jabón;

caen despacito,

formando un charquito.

¡Gente divertida

la ropa tendida!


SILVIA SCHUJER


Su obra como autora de libros de narrativa y poesía infantil recibió numerosas premiaciones:

Mención en el Concurso Latinoamericano de Cuentos, organizado por la revista literaria El Ornitorrinco con el cuento "La Corona". Buenos Aires, 1986.

Premio Casa de las Américas en el rubro Literatura Infantil-Juvenil, con el libro Cuentos y chinventos. La Habana (Cuba), 1986.

Lista de Honor ALIJA (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) por Cuentos y chinventos. Buenos Aires, 1987.

Lista de Honor ALIJA, por Oliverio junta preguntas y Palabras para jugar. Buenos Aires, 1991.

Mención Premio Nacional de Literatura (rubro infantil-juvenil) por el libro Historia de un primer fin de semana. Buenos Aires, 1992.

Lista de Honor de IBBY 1994, por Las visitas (seleccionado por ALIJA para representar a la Argentina.)

Tercer Premio Nacional de Literatura (rubro infantil/juvenil), otorgado a Las visitas por la Secretaría de Cultura de la Nación, correspondiente a la producción 1990 -1993. Buenos Aires, 1995.

Mención Especial, categoría "Educación por la Experiencia Práctica", del Premio Fantasía Infantil, por el libro 350 adivinanzas para jugar. Buenos Aires, 1996.

Premio Banco del Libro, por el libro 350 adivinanzas para jugar. Caracas (Venezuela), 1997.

Primer Premio Fantasía Infantil, Categoría "Educación por la Experiencia Práctica", por el libro Ortografía en juego. Buenos Aires, 2000.

Premio Destacados de ALIJA 2002, en la categoría Libro total (texto, ilustración y edición), por La vaca de esta historia. Buenos Aires, Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina, 2002.

Lista de Honor de IBBY 2004, por La vaca de esta historia.

Diploma al Mérito en la categoría "Literatura Infantil", en los Premios Konex 2004.

Creadora de los chinventos dice de ellos:

“Me han dicho que un chinvento no es un cuento ni un chimento. Ni siquiera un gran invento.

¡Que desencanto! Tampoco un canto

Y es que el chinvento que yo les cuento cuando lo invento, no es otra cosa que lo que siento.”

Lola Mento


Y acá van algunos


La palabruja


Cuando la bruja Maruja pronuncia la palabruja

en su boca se dibuja una burbuja

Quien quiera pincharla

(Pinchar la burbuja)

que se traiga alguna aguja.


La lana y la luna


Con lana tejí la luna.

Y fue una luna lanar.

La lana tenía un nudo

que fue en la luna...,un lunar


Consejo para un conejo


(Chinventejo)


Frente al espejo

el conejo Alejo

se vio muy viejo

¡Flor de complejo

se agarró el viejo

conejo Alejo.

Aquí va el consejo:

para conejos

que en los espejos

se ven viejos

lo que aconseja

la moraleja

son menos quejas

(y una coneja)


Otros autores para tener en cuenta


Y una breve selección antológica


MIRTA GOLDBERG


PAJARITOS


Pajarita picotea

picorrama

picovuela

Pajarito piconido,

picotrino

que aletea

Picopluma pajarito

pico aire y pico tierra;

abrepico para el sol

picoduerme en las estrellas.

Librepico, pajaritos

libre viaje;

pico dónde

picocuándo...

no se sabe.


Vaivén


El puente sobre el río

El río entre las piedras

Las piedras en el agua

El agua haciendo estrellas

De “¿Quién le puso el nombre a la luna?

Puerto de Palos Bs. As. 2005


CECILIA PISOS


Lo que dicen los colores


Si el enojo

es rojo

y el brillo

amarillo.

¿quiere decir algo

el marrón

de aquel grillo?

El blanco

de la espuma

al blanco

de la nube

sube.

Y, si la nube

es negra,

¿es de nube

o de tierra?

Y el color de la risa

¿cuál es?.

El color de la pena

mirado al revés


Cuenta


¿Qué talle
creen que calza
el pie de la madrugada
que viene
aplastando sombras
como hormigas desdichadas?
¿La suma de luz más luz
o el número que da nada?


Ojo de hormiga


La hormiga
te obliga
a perseguir
con ojos bien bajitos
hoja y miga.
Cuando se sigue bien
su caminito,
se llega hasta la planta
y el pancito



RUTH KAUFMAN


Los rimaqué


Siete son los maestros
de todo lo que yo sé
¿qué, quién, cómo, cuándo, dónde
por qué y para qué?

¿Mi a jajam? (Quién es el sabio?
A Iodea lishol El que sabe preguntar)

Pirkei Abot, Talmud de Babilonia


1

¿Estará el fuego escondido
bien adentro de los troncos
hasta que las chispas llegan
y lo despiertan de pronto?

¿O vendrá desde muy lejos
dando rápidas zancadas
para comerse a los leños
con sus lenguas afiladas?


2

Se ponen las nubes
redondas y negras
de la tierra sube
olor a tormenta.

Un fuerte estallido
y volamos los dos:
hermanos mellizos
relámpago y yo.

Si juntos salimos
a andar por el mundo
¿por qué llego yo
siempre segundo?


3

¿Adónde se van las sombras
de los árboles altivos
cuando el cielo al fin acalla
el color y sus chillidos?

¿Adónde van las estrellas
espantadas, sin su brillo?
¿huyen junto a las lechuzas
los ladrones y los grillos?


ANA MARIA SHUA


La pequeña Analía García


La pequeña Analía García,
caminando distraída, sin pensar,
pisó un chicle por Pampa y la vía
y ya nunca se pudo despegar.
Pasaron las horas y los días.
Sus padres le llevaban de comer.
Pasaron las semanas y los meses.
Analía empezaba a crecer.
Terminó la primaria en calle.
Las maestras la ayudaban a estudiar.
Analía era linda y los muchachos
le decían piropos al pasar.
Tuvo un novio que allí la visitaba.
Se casó, pero no se despegaba.
Pasaron los meses y los años:
Analía empezaba a envejecer.
Andaría por los ochenta y pico,
cuando un nieto fue a verla con su hijo,
y el bisnieto, simpático, le dijo
después de mirarla un largo rato:
"Si querías despegarte, bisabuela,
¿por qué no te sacaste los zapatos?"


Me encantan los dentistas


Yo tengo una amiga con más dientes
de los que usa la mayoría de la gente.

Tenemos muchas cosas en común:
nos gusta la ensalada con atún,
los domingos canjeamos revistas,
y a las dos nos encantan los dentistas.

Mi amiga es tan prolija y obediente
que jamás se comería un caramelo
por cuidar de sus muelas y sus dientes.
En su vida probó una golosina
porque sabe que el azúcar es dañina.
Y siempre se limpia con hilo dental
para que nada le vaya a hacer mal.

Pero a veces su mamá la reta un poco:
"Diana Laura, perdoname que insista:
aunque luego te cepilles bien a fondo,
no está bien que te comas al dentista.
¿Por qué no te portás como tu amiga,
que es ejemplo de buena educación?
Aunque vea un odontólogo sabroso
se conforma con darle un mordiscón".



Odio viajar en auto


Viajar en auto es bobo,
no es nada divertido,
y de tan aburrido
es casi parecido
a no poder dormir:
¡yo quiero haber llegado
pero no quiero ir!
No quiero contar autos
como ovejitas blancas
que saltan una cerca
que pasan, que pasamos
que van para otro lado,
no quiero ver las torres
de la electricidad
volando tan veloces
que no alcanzo a contar.
Y mi hermanito llora,
papá siempre se enoja,
mamá nos grita basta,
y siento olor a nafta
y quiero irme a mi casa.

Si miro a la distancia
parece que la ruta
está toda mojada.
Mamá dice "Qué lindo,
eso es un espejismo".
A mí me da lo mismo:
ni me parece lindo
ni me parece bello
para ver espejismos
en vez de andar en auto
prefiero ir en camello.


De “Las cosas que odio y otras exageraciones”


Edit. Alfaguara Bs.As. 2000


ROBERTA IANNAMICO


CONFUSIÓN


Era una oveja que fabricaba miel

Y una abeja llena de lana.

No, al revés.

Era una oveja que untaba lana en un pan

Y una abeja que tejía una manta de miel.

No, otra vez

Era una abeja que antes de picar decía beee.

Y tanta poesía anónima y popular que atraviesa el tiempo y seguirá pasando de boca en boca, de boca a oído y más

¡Quién tuviera la suerte

que tiene el aire

que va por donde quiere

sin que lo manden

Punto y coma

El que no se escondió se embroma.

Punto y raya

El que no está

se calla.

No me mires

que nos miran.

Nos miran que nos miramos,

miremos que no nos miren

y cuando no miren

nos miraremos.

Porque si nos miran

que nos miramos

pueden mirar

que nos amamos.


Y la que escribieron FEDERICO y RAFAEL Y NERUDA Y TANTOS OTROS GRANDES POETAS. Poesía que podemos ofrecerles a los niños para que la disfruten y hagan uso de su libertad descubriendo la multiplicidad de significaciones que la literatura posibilita.


Canción tonta Tres historias del viento


Mamá El viento venía rojo

Yo quiero ser de plata. por el collado encendido

y se ha puesto verde, verde

Hijo, por el río.

tendrás mucho frío. Luego se pondrá violeta,

amarillo y...

Mamá será sobre los sembrados

Yo quiero ser de agua. Un arco iris tendido.

Hijo Sí te conocí

tendrás mucho frío. La primera vez

no te conocí.

Mamá. La segunda, sí

Bórdame en tu almohada.

Dime

¡Eso sí! si el aire te lo dice.

¡Ahora mismo!

Mañanita fría

yo me puse triste

y luego me entraron

ganas de reírme.


Federico García Lorca


Se equivocó la paloma

Se equivocaba.

Por ir al norte fue al sur.

Creyó que el trigo era el agua.

Creyó que el mar era el cielo:

que la noche, la mañana.

Se equivocaba.

Que las estrellas, rocío:

Que la calor , la nevada.

Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;

que tu corazón, su casa.

Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.

Tú, en la cumbre de una rama)


Rafael Alberti


De El Libro de las preguntas de PABLO NERUDA

Si se termina el amarillo

¿con qué vamos a hacer el pan?

¿Qué cosa irrita a los volcanes

que escupen fuego, frío y furia?

Dime ¿la rosa está desnuda

O sólo tiene ese vestido?

¿Hay algo más triste en el mundo

que un tren inmóvil bajo la lluvia?

¿Qué cosa irrita a los volcanes

que escupen fuego, frío y furia?

¿Por qué Cristóbal Colón

no pudo descubrir España?

¿Cuántas preguntas tiene un gato?

Las lágrimas que no se lloran

¿esperan en pequeños lagos?

¿Cómo se mide la espuma

que resbala de la cerveza?

Pero ¿por qué no se convence el jueves

de ir después del viernes?

Amor, amor aquel y aquella

si ya no son ¿dónde se fueron?

Ayer, ayer dije a mis ojos

¿cuándo volveremos a vernos?

¿Qué distancia en metros redondos

hay entre el sol y las naranjas?

Y ¿cómo se llama ese mes

que está entre diciembre y enero?

¿Quiénes gritaron de alegría

cuando nació el color azul?


Preguntas y respuestas de Jairo Aníbal Niño de Colombia


¿Qué es el gato?

El gato

es una gota de tigre.

¿Qué es la gaviota?

La gaviota

es un barquito de papel

que aprendió a volar


Mirta Colangelo

LOS GRANDES MAESTROS

JAVIER VILLAFAÑE Y MARIA ELENA WALSH

Los dos inauguraron; Villafañe poco después de la década del 30 y María Elena Walsh por los años 60, una forma de escritura original y con desenfado en la que estaban presentes múltiples juegos con el lenguaje. Sin intenciones formativas ni pedagógicas la poesía de ambos se mixturó con la canción en el caso de María Elena y con el teatro de títeres en el de Javier.
Autores de poesía y narrativa los textos escritos por estos Maestros privilegian la plurisignificación del lenguaje apostando a la literatura como un arte ambiguo en el que se ofrece al lector o al oyente un espacio abierto en el que puedan desplegar todas las lecturas posibles.
Un mayor lirismo en Javier, más disparate en la Walsh. En ambos la presencia del humor, de la prevalencia del juego sobre el didactismo y de la provocación de una “fascinación irreverente “que propició la aparición de nuevas formas de escritura en la literatura destinada a los chicos. Los textos producidos por ellos y la incorporación de una nueva mirada hacia el receptor fueron estimulantes para el inicio del importante movimiento de literatura infantil y juvenil que se fue desarrollando en nuestro país.
¿Siguen teniendo vigencia estas reflexiones de María Elena Walsh, fragmentos de una memorable conferencia sobre La poesía infantil incluida en las Jornadas Pedagógicas de la OMEP (Organización Mundial de Enseñanza Preescolar. Bs. As. . 1964)?
"Pensemos que nuestros niños, desprovistos de abuelas tradicionales o nodrizas memoriosas, lo primero que oyen y aprenden son los jingles publicitarios. De lo que se deduce que una de las actuales nodrizas del niño es la televisión, y que de ella absorbe las más precarias formas de versificación, música y atropello de la sintaxis. Una seudopoesía destinada no a despertar sus sentimientos y su imaginación, sino a moldearlo como consumidor ciego de un orden social que hace y hará todo lo posible por estupidizarlo.”
...”Si valoramos la sensibilidad sobre la habilidad, si queremos formar seres lo menos maleables posible a las presiones de una sociedad enloquecida podemos empezar a hablar de poesía infantil...”
¿El escritor es un ladrón?
Javier dice:
“Yo les robo cosas a los niños. Aunque en realidad no debería decir robar, porque las cosas no tienen dueño. ¿Acaso la palabra no anda en el aire y es de todos? Un día de lluvia, dos chicos jugaban dentro de una casa de campo. Se habían llevado tierra en una caja y plumas. Les pregunté: ¿Qué hacen?. Y me contestaron: Plantamos plumas para que crezcan pájaros. Lo sentí tan mío que lo usé más adelante en un libro de poemas...”
De Javier Villafañe –Antología-obra y recopilaciones- Pablo Medina- Edit.. Sudamericana- Bs. As. 1990


Bibliografía para niños


(Recopilación de Roberto Sotelo, codirector de Imaginaria, Revista Virtual de Lit. Inf. Y Juvenil- N° 19- 23/2/00)

MARIA ELENA WALSH

• Tutú Marambá. Buenos Aires, Edición de la autora, 1960. (Reediciones: Buenos Aires, Fariña Editores, 1964, ilustraciones de Chacha; Buenos Aires, Sudamericana, 1969, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Nora Hilb)
• La mona Jacinta. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1960. (Reedición: Buenos Aires, Planeta Junior, 1999, ilustraciones de Nora Hilb)
• La familia Polillal. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1960.
• El circo de bichos. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1961.
• Tres morrongos. Ilustraciones de Leo. Buenos Aires, Editorial Abril, 1961.
• El reino del revés. Ilustraciones de Chacha. Buenos Aires, Fariña Editores, 1963. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1969, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Zoo loco. Ilustraciones de Ruth Varsavsky. Buenos Aires, Fariña Editores, 1965. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1970, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Dailan Kifki. Ilustraciones de Juan Carlos Caballero. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1986, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Cuentopos de Gulubú. Ilustraciones de Juan Carlos Caballero. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966. (Reedición: Buenos Aires, Sudamericana, 1972, ilustraciones de Vilar; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• Versos para cebollitas. Antología de versos folklóricos. Buenos Aires, Fariña Editores, 1966.
• Versos folklóricos para cebollitas. Antología. Buenos Aires, Fariña Editores, 1967.
• Versos tradicionales para cebollitas. Buenos Aires, Sudamericana, 1967. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Florencia Balestra)
• Aire libre. Libro de lectura para 2° grado. Ilustraciones de Horacio Elena. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1967.
• El diablo inglés. Ilustraciones de Raúl Fortín. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1986, ilustraciones de María Cristina Brusca; Buenos Aires, Espasa Calpe, 1994, ilustraciones de Napo)
• El país de la geometría. Ilustraciones de Néstor Luis Battagliero. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustraciones de Estela Caponi)
• La sirena y el capitán. Ilustraciones de Mirtha Castillo. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustraciones de Estela Caponi)
• Angelito. Ilustraciones de Jorge R. Serrano. Buenos Aires, Ángel Estrada Editores, 1974. (Reedición: Buenos Aires, Hyspamérica, 1985, ilustrciones de Daniel Rabanal)
• Chaucha y Palito. Ilustraciones de Vilar. Buenos Aires, Sudamericana, 1976. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann)
• María Elena Walsh. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1984.
• Veo Veo. Enciclopedia Infantil en fascículos. Buenos Aires, Hyspamérica, 1984.
• Bisa vuela. Ilustraciones de María Cristina Brusca. Buenos Aires, Hyspamérica, 1985.
• Canciones infantiles. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1985.
• María Elena Walsh. Partituras. 3 volúmenes. Buenos Aires, Lagos, 1987.
• Los gleglos. Ilustraciones de Nuria Salvatella. Barcelona, Lumen, 1987.
• La nube traicionera. Versión libre de Le nuage rose, de George Sand. Ilustraciones de Daniel Rabanal. Buenos Aires, Sudamericana, 1989. (Reedición: Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997, ilustraciones de Nora Hilb)
• Don Fresquete. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• El enanito y las siete Blancanieves. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• El gatopato y la princesa Monilda. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• El paquete de Osofete. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Historia de una princesa. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• La foca loca. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• La plapla. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Martín Pescador y el delfín domador. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1996.
• Pocopán. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Una jirafa filarmónica. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Un gato de la luna. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1996.
• Manuelita ¿Dónde vas? Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Espasa Calpe, 1997.
• El brujito de Gulubú. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• El Mono Liso. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• Manuelita la tortuga. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• Osías el osito. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1998.
• El gato que pesca. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
• El show de Perro Salchicha. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
• La Reina Batata. Ilustraciones de Eduardo y Ricardo Fuhrmann. Buenos Aires, Planeta Junior, 1999.
Recientemente la Edit. Alfaguara publicó la obra completa de obras para niños de María Elena Walsh con el título ALFAWALSH


Yo me nazco, yo misma me levanto,
organizo mi forma y determino
mi cantidad , mi número divino,
mi régimen de paz, mi azar de llanto.
Establezco mi origen y termino
porque sí, para nunca, por lo tanto.
Soy lo que se me ocurre cuando canto.
No tengo ganas de tener destino.


PEQUEÑA ANTOLOGIA

DOÑA DISPARATE

Doña Disparate
nariz de batata
se olvida, se olvida
de cómo se llama.
Se olvida el rodete
detrás de la puerta,
duerme que te duerme
cuando está despierta.
Se quita el zapato
se pone el tranvía.
Bebe la botella
cuando está vacía
No sabe, no sabe,
y aprieta un botón
para que haya luna
o se apague el sol.
Oye con el diente,
habla con la oreja
con un cucharón
barre la vereda.
-¡Señor boticario
véndame tornillos!
-¡Señor verdulero
hágame un vestido!
¡Guau! Dice el felpudo.
¡Miau! dice la jarra.
¡Que yo soy el perro!
¡Que yo soy la gata!
Doña Disparate,
nariz de merengue,
se “ecovica”, digo,
se equivoca siempre.


VOY A CONTAR UN CUENTO

Voy a contar un cuento.
A la una, a las dos y a las tres:
Había una vez.
¿Cómo sigue después?
Ya sé, ya sé.
Había una casita,
una casita que.
Me olvidé.
Una casita blanca,
eso es,
donde vivía uno
que creo era el Marqués.
El Marqués era malo,
le pegó con un palo
ah...No, el Marqués no fue.
Me equivoqué.
No importa. Sigo. Un día
llegó la policía.
No, porque no había.
Llegó nada más que él,
montado en un corcel
que andaba muy ligero.
Y había un jardinero
que era muy bueno, pero.
Después pasaba algo
que no recuerdo bien.
Quizá pasaba el tren.
Pero lejos de allí,
la Reina en el Palacio
jugaba al ta te ti,
y dijo varias cosas
que no las entendí.
Y entonces
me perdí.
Ah, vino la Princesa
vestida de organdí.
Sí.
Vino la Princesa.
Seguro que era así.
La Reina preguntole,
no sé qué preguntó,
y la Princesa, triste
le contestó que no.
Porque la Princesita
quería que el Marqués
se casara con ella
de una buena vez.
No, no, así no era,
era al revés.
La cuestión es que un día,
la Reina que venía
dio un paso para atrás.
No me acuerdo más.
Ah, sí, la Reina dijo:
-Hijita, ven acá.
Y entonces no sé quién.
Mejor que acabe ya.
Creo que a mí también
me llama mi mamá.


COCODRILO


Cocodrilo
come coco,
muy tranquilo,
poco a poco.
Y ya separó un coquito
para su cocodrilito.



LA VIBORITA



La viborita se va
corriendo a Vivoratá
para ver a su mamá.
La cabeza ya llegó
pero la colita no.
Terminó.



EL PAÑUELITO



El cocodrilo borda un pañuelito
de madera terciada, muy bonito.
Le borda primorosos ramilletes
y también un montón de firuletes.
Ya no podrá llorar ni estar resfriado
hasta que le pañuelito esté acabado.
Por eso borda y borda todo el día,
en el cine, en la escuela, en el tranvía.
Ya no le faltan, y está muy tranquilo
más que 100.000 kilómetros de hilo.


LIMERICKS

Una HORMIGA podrá tener barriga
que a nadie desconcierta ni fatiga.
Lo que a toda la gente
le parece indecente
es tener una Hormiga en la barriga.
Una Vaca que come con cuchara
y que tiene un reloj en vez de cara
que vuela y habla inglés
sin duda alguna es
una Vaca rarísima, muy rara.
Un Hipopótamo tan chiquitito
que parezca de lejos un mosquito
que se pueda hacer upa
y mirarlo con lupa,
debe ser un Hipopotamito.


EN UNA CAJITA DE FÓSFOROS


En una cajita de fósforos
se pueden guardar muchas cosas.
Un rayo de sol, por ejemplo.
(Pero hay que encerrarlo muy rápido,
si no se lo come la sombra).
Un poco de copo de nieve,
quizá una moneda de luna,
botones del traje del viento
y mucho, muchísimo más.
Les voy a contar un secreto.
En una cajita de fósforos
yo tengo guardada una lágrima,
y nadie, por suerte, la ve.
Es claro que ya no me sirve.
Es cierto que está muy gastada.
Lo sé, pero qué voy a hacer,
tirarla me da mucha lástima.
Tal vez las personas mayores
no entiendan jamás de tesoros
“Basura”, dirán, “Cachivaches”
“No sé porqué juntan todo esto”
No importa, que ustedes y yo
igual seguiremos guardando
palitos, pelusas, botones,
tachuelas, virutas de lápiz,
carozos, tapitas, papeles,
piolín, carreteles, trapitos,
hilachas, cascotes y bichos.
En una cajita de fósforos
se pueden guardar mucha cosas.
Las cosas no tienen mamá.


BIBLIOGRAFÍA DE JAVIER VILLAFAÑE


Libros para niños

(Complilación de Laura Roldán Revista VirtualImaginaria N° 89 –6/11/02)

Una ronda, un cuento y un acto para títeres. Buenos Aires, Ediciones El Gallo Pinto, 1938.

Coplas, poemas y canciones. Buenos Aires, Ediciones El Gallo Pinto, 1938. (Premio Municipal de
Poesía).

Títeres. Buenos Aires, Editorial Nova, 1943.

El Gallo Pinto. (Poesía) Ilustrado por niños. La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 1944. Reediciones: Huarpes, 1947; Colombo, 1965; Hachette, 1965.

Los niños y los títeres. (Obras para títeres, cartas y poemas de niños). Buenos Aires, Editorial El Ateneo, 1944. Colección Titirimundo.

Libro de cuentos y leyendas. Ilustrado por niños. La Plata, Universidad Nacional de La Plata, 1945.

Historias de pájaros. Buenos Aires, Emecé Editores, 1957.

Los sueños del sapo. (Cuentos y leyendas) Ilustrado por niños. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1963.

Títeres. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1967.
Los cuentos que me contaron. (94 cuentos escritos por niños) Caracas, Universidad de Los Andes, 1970.

Cuentos con pájaros. Buenos Aires, Editorial Hachette, 1979.

Maese Trotamundos por el camino de Don Quijote. Barcelona, Editorial Seix Barral, 1983.

El caballo celoso. Ilustraciones de Julia Díaz. Madrid, Editorial Espasa Calpe, 1983. Colección Austral Juvenil. Reediciones: La Plata, Los Libros del Sudeste, 1985, con ilustraciones de Hugo Soubielle, y Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1992; Colección Libros del Malabarista.

Cuentos y títeres. Ediciones Colihue. Buenos Aires, 1986. Colección Libros del Malabarista.

La vuelta al mundo. Ilustraciones de Juan Ramón Alonso. Madrid, Espasa Calpe, 1986. Colección Austral Infantil.

Los cuentos que me contaron por el camino de Don Quijote. Caracas, Alfadil LAIA, 1987.

El juego del gallo ciego. Ilustraciones de Rosa. M. González. Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1989. Colección El Pajarito Remendado.

Recuerdo de un nacimiento. Ilustraciones de Nicolás Rubió.Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1990.

Los cuentos que me contaron por los caminos de Aragón. Ilustrado por niños. Zaragoza, Cultural Caracola, 1990. Colección La guerra de los botones.

El hombre que debía adivinarle la edad al diablo. Ilustraciones de Delia Contarbio. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1991. Colección Pan Flauta.



PEQUEÑA ANTOLOGÍA


Coplas

Te gané con una copla
y con otra te perdí
si te canto la tercera
no sé que será de mí.
La noche se hizo más noche
con el canto de los grillos.
¡Qué linda estaba la luna
recostadita en el río!


EL GALLO PINTO

Pintín Pintonero
pitando en un pito,
me dijo una tarde
que era el Gallo Pinto
el de cresta roja,
el del largo pico,
plumas de colores
y cuerpo chiquito.
-Pintín Pintonero...
del buen Gallo Pinto
¿quiénes son los padres?
-Pintores de oficio...
y con muchas pintas
pintaron al hijo.
-¿Quién es la madrina?
¿Quién es el padrino?
-Una bataraza
y un gallo vecino.
-¿Se hizo mucha fiesta
cuando fue el bautismo?
-Se bailó tres noches
a orillas del río.
Por piano una rana,
por violín un grillo.
La luna en un árbol
La madre en el nido.
-Pintín Pintonero
¿Canta el Gallo Pinto?
-El canta que canta
yo, pito que pito.


LOS CINCO BURRITOS


¡Cómo se quedaron
los cinco burritos
al ver a la luna
dormida en el río!
¿Qué haremos con ella?
¿Con qué la cubrimos?
¿Con la arena fría?
¿Con el viento frío?
¡Cosas de la luna
dormirse en el río!
¡Cómo la miraban
los cinco burritos!
La luna redonda
temblaba de frío.
Que duerma esta noche
junto con un niño.
Quien quiere la luna
debe estar dormido.
¡A dormir,
que los cinco burritos
ya están por venir!
¡A soñar
que la luna redonda
ya está por llegar!
Cargaron la luna
los cinco burritos
y andando despacio
cruzaron el río.
Ya vienen bajando
por este camino.
Con la luna a cuestas
llegan los burritos.
Quien quiere la luna
debe estar dormido.
¡A dormir
que los cinco burritos
ya están por venir!
¡A soñar,
que la luna redonda
ya está por llegar!
Junto con la luna
dormirá mi niño
y estarán velando
los cinco burritos.


DOMINGO EN EL ZOOLÓGICO


-Un globo, un globo, quiero un globo
-pidió un niño.
La madre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar
-Un globo, un globo, quiero un globo
-volvió a pedir el niño.
El padre le compró un globo.
El niño soltó el globo y lo vio volar
-Un globo, un globo, quiero un globo
-pidió otro niño.
La madre dijo:
-No
El padre dijo:
-No
Y el niño voló,
se fue de los brazos de la madre,
de los brazos del padre,
volando con los globos.
Esto pasó en el Jardín Zoológico
la tarde de un domingo.
Son testigos un elefante,
dos leones,
un águila
y un vendedor de globos.


Mirta Colangelo

domingo 30 de diciembre de 2007

TALLER DE DIBUJOS Y PALABRAS de Diana Laurencich








¿Querés hacer tus propios cuentos o tus poemas?

¿ Le cambiarías los dibujos a los libros? ¿o aprender a escribir bien, sin faltas de ortografía, pero sin aburridas repeticiones?

Dirigido a niños de 5 a 12 años, ¡más o menos...no hay que ponerse obsesivo!

Lugar: Atreyu tierra de libros, la librería temática infantil y juvenil además de biblioteca que está en San Juan 43. Mar del Plata.

Dos encuentros semanales

Temas: la guerra, la diversidad cultural, los cuentos archiconocidos que nos contaron cuando éramos chiquitos, los desconocidos por completo, los chinos , los árabes y su escritura, la ecología, sus miedos, los monstruos, las hadas, la poesía , la muerte ,la vida y tantos otros que tengan que ver con lo que les pasa por sus cabecitas...

Acciones: dibujar, ilustrar, escribir, redactar, corregir, comparar, maquetar un libro, leer, investigar, reflexionar, buscar, exponer, jugar con los sonidos, aceptar, trabajar en grupo, defender su postura, etc, etc, etc.

Objetivos: más que objetivos habrá proyectos de grupo para dar respuesta a todas estas dudas que carcomen mi cabeza día y noche...

¿cómo despertamos la curiosidad, el espíritu investigativo, ese estímulo tan necesario para el hacer?

¿Cómo aprovechamos la fantasía de un niño?

¿Cómo la atrapamos al vuelo( porque volar, vuelan ¿eh?) y la plasmamos en un papel?

¿Cómo hacemos para que ellos relacionen esa fantasía con la que alimenta a los grandes escritores, poetas, ilustradores de nuestros más amados libros?

¿Tienen que leer los niños o tienen que producir sus propias narraciones y poemas?

¿Y si los dibujan?, ¿no están usando otro lenguaje para expresar lo mismo?

¿Y cómo sería un cuento igual al que sabemos todos pero ilustrado por niños?

¿Le enseñamos a amar su trabajo pero aceptando y disfrutando del trabajo de su compañero, que quizá no es taaaaannnnn bueno como el de él?

¿Y cuando lo leen y se dan cuenta que les sobran palabras para decir lo mismo, no estamos corrigiendo y enseñando oralidad al mismo tiempo?

¿Cómo le explicamos que es muy práctico el word, pero es una herramienta más, que inventó un señor muy inteligente, pero sigue existiendo la pluma, él lápiz, lapiceras con brillitos, pinceles y tantas otras?

¿Le contamos que nosotros leemos de izquierda a derecha, pero que hay grandes culturas que leen de derecha a izquierda y de arriba abajo? Y una vez que lo saben, le enseñamos los distintos trazos, de nuestra y de otras caligrafías?

¿Cómo hacemos para que se entusiasmen con la ortografía, el terror de las maestras? ¿Y si le agregamos sonido a las palabras no es más fácil?

¡ Y cómo finalmente, hacemos que corrija sus propios errores sin aburrirse, ya que errores tenemos todos y, además para eso están los correctores de las editoriales...

Diana Laurencich


ver blogs: www.padresenapuro.blogspot.com

www.atreyutierradelibros.blosgpot.com

Algunas reflexiones de Diana


Cuanto menos interceptemos la creatividad de los chicos, más indagan en su interior, más expresan.
Es fácil indicarles un camino, el nuestro. Así mostraremos resultados y los padres de los chicos nos adorarán. Pero ese camino , quizá, no sea el que los chicos buscan para su expresión.
En una línea que escriban puede estar expresado todo el dolor o el disfrute de ese día. Debemos estar atentos, no menospreciar nada, ni un punto.
El dibujo y la palabra son dos cosas que se desarrollan juntas, si todo va bien, los chicos gozan de decir disparates, de escuchar sonidos cómicos, raros, que suenen a misterio.
Hagan la prueba, lean un texto sin declamarlo, y luego léanlo metiéndose en él, como si fuesen grandes actores y verán los resultados. No hay que tenerle miedo al ridículo. No atemoricen, ni se atemoricen.
El juego abre puertas, la risa, el acompañamiento, el estar ahí, con ellos, cuando piden un consejo, una técnica, apuntarles algo, pedirles... eso sí.
Un docente que no se divierte con ellos, con su mundo, que no se sienta a su nivel, no puede enseñar nada, porque no tiene nada para enseñarles, los discípulos superan al maestro.
Abramos puertas para ir a jugar.
Lo demás ,viene solo.

visitad mi blog: la ducha de los héroes cotidianos


Y sobrevendrá el asombro ya que Diana, reconocida artista plástica argentina, nos enciende el deseo con sus relatos, con las imágenes que su buen ojo sabe pescar, con su humor y su poesía. Este trabajo con niños revela otra arista de su capacidad creadora.


Mirta Colangelo



Estos textos los escribió Balta


LA MÁQUINA DE HACER ESTRELLAS


Hay dos personitas diminutas que manejan una máquina: una tiene patas rapidísimas y la llaman Fin, otra tiene pulmones gigantes y la llaman Fiu. Fin pedalea , Fiu sopla. Fin hace brillar calentando la estrella, Fiu la enfría para que no explote. Fin es alta, Fiu es baja. Fin es flaca, Fiu es gorda. Fin tiene pelo rubio, Fiu marrón. Fiu llegó y saludó, Fin llegó y el cuento se terminó

OTRA, una hipótesis sobre lo verdadero y lo falso Hipótesis 1 del Dr. Baltasar. Verdad y fusión.


Cuando una chica y un chico nacen de diferentes familias llega un momento en que más o menos de grandes se vuelven verdaderos. Entonces ahí, justo cuando son verdaderos, hacen el amor y sale un hijo, no verdadero o sea, una fusión de dos verdaderos. Después este chico su hace verdadero, se junta con otra verdadera, y sale un chico fusión que se volverá verdadero al llegar a los ,más o menos, 41 años. Cuando se hace verdadero, se junta con otra verdadera, de más o menos 37 años, y hacen un hijo, que es la fusión y por lo tanto no es tan verdaderamente hermoso como su madre o su padre, porque éstos sí son verdaderos. Conclusión: chicos, somos unos falsos pero no se preocupen ya seremos verdaderos..

Metáfora de la libertad


Si querés ser libre comprá tu libertad.
Hay libertades de todo tipo
libertad condicionaL
libertad de un día
libertad de toda la vida
estatua de la libertad
libertad a secas
libertad a mojadas
libertad usada
libertad nuevita
libertad mal venida de fábrica
libertad que no convence
libertad escurridiza
también está la libertad jorobada de Notre Dame
la libertad liberada
la calle libertad
(no falta nada, bah nos falta algo: la condena).

Diana Laurencich

Relato de una experiencia sobre un tema tabú

Un día trabajamos con el libro del pato y la muerte, un libro que no se publicó en Argentina todavía, pero que es del mismo autor del Topito Birolo

Ahora vuelve con una edición preciosa del Pato y la muerte, otro tema tabú para padres y maestros que los chicos toman con total naturalidad:

Vean estos poemas:

De Paloma Romero Gozzi, 10 años.



El pato y la muerte

En este cuento no hay

ni buena ni mala suerte.

Cielo, infierno,

Ángel ,diablo,

Fuego, agua,

Todo diferente pero es muerte.

Hay alas para llegar a las nubes,

Y agujeros para llegar al volcán.

En el cielo hay una luz sobre una estrella

para cada noche

ver a los que más amamos.

Mas la muerte no nos deja ni un segundo.

Acotación:


Cuando Paloma dijo lo de la estrella, se habló de alquilar estrellas para irse a morir, pues la demanda de Venus parece que está en alza! Todos tienen algún pariente o gato ahí!

Este lo escribió Iara: 8 años.


Se llama: Entre el Pato y la muerte.

En este cuento hay

un pato muerto

Y está muerto por el

cuento y está tranquilo

Dormido en su cuento que no tiene versos.

Los pequeñitos, dibujaron a la muerte, algunos la hicieron triste como Joaquín, que la dibujó llorando y con cuernos, ¿y por qué llora Joaco?

Porque le salieron cuernos y porque se murió el pato.



Joaquín tiene 6 años.

Mora, también de 6 años, dibujó una hermosa muerte, llena de colores. Hasta los copos de nieve que caían al morir el pato tenían colores!

Juli, la dibujante de animales, otra niña de 6 años, dibujó a mi gata Nevada, viva y muerta, con una naturalidad maravillosa.

Florencia (10 años) sin paciencia, se quedó escuchando, escribió y borró, borró y se puso triste y después se fue a jugar.



Primer cadáver exquisito


Hecho con los chicos de Atreyu.


Satia Florencia Baltasar Rocío Florencia sin paciencia.

Me llamo Florencia y no tengo paciencia

El más preguntón: cuántos chicos son?

Chancho chistoso con oso

Nacho el perro travieso

El hada de la valentía

El tigre en el espejo

Espero que no pase un avión ahora

El disco comienza a dar vueltas y más vueltas

Lluvia de asado

Quiero pintar,

la linda princesa

Un angelito que no vuela

Vamos pasando la lapicera en ronda

Cuenta cuentos ¿cuántos cuentos cuentan los cuentos?

Mariposa toma al chavo

Quiero dibujar y divertirme

La flor hermosa

Tengo ganas de comer papas fritas

Al fin conocí a una escritora!

Don Quijote y Sancho Panza tomaban Coca Cola?

La Papafrita sin cabeza...

El misterio del príncipe

Aventureros y enamorados.


martes 18 de diciembre de 2007

UNO DE MISTERIO




Una vez más recibimos para subir a El procedimiento de la infancia, un lindísimo texto de Guido Lipina. Esta vez Guido nos envió un cuento de misterio que resultó ganador en un concurso de Literatura que se llevó a cabo en su escuela.
Lo felicitamos y le agradecemos haber sido tan consecuente.
Y acá va acompañado de una foto lindísima que le sacó su papá.




LA LUPA DE LA MUERTE
Por El mayor de los Grimm

Octubre 27, 1923


Querido diario, son las tres de la mañana y no puedo dormir, un sentimiento penoso y escalofriante invade mi casa. No me siento nada bien, siento que mi cabeza va a explotar, no puedo controlar mi ira, mi cerebro no funciona y mi corazón tampoco. Hoy maltraté a un señor que pedía limosna, lo empujé hacia la calle y no se si se habrá lastimado. En este instante me propongo no volver a maltratarlo -tampoco maltrataré a ninguna persona sin recursos suficientes que este pidiendo ayuda y que sea amable al mismo tiempo-.
Últimamente, mis pesadillas están siendo más fuertes. A pesar de muchas cosas que pasaron en mi vida de detective, cosas violentas, brutas y en muchos casos letales que poco lograron asustarme, estas pesadillas lograron sacarme de quicio y si por alguna razón mis sueños intentan decirme algo, debo estar precavido.
Si sigo siendo así de negativo contigo tú te volverás un completo pesimista, así que te contaré las buenas noticias, literalmente, de cómo ocurrieron.
Me desperté a las cinco con el fuerte ruido de la puerta de mi casa cerrándose. Cuando fui a abrir encontré a una señora gritando desaforadamente con los pelos rizados, la cara totalmente pálida, una rodaja de pepino colgada de sus enormes cachetes y las rodillas cubiertas de barro. Su vestido -si es que eso era lo que llevaba puesto- tenía media manga rota. Lo que seguramente era un moño, estaba colgado de una de sus enormes y enredadas colas de caballo atadas con una cinta de un color extravagante y todo el pecho manchado con café, además de una tostada con manteca y mermelada de frutilla pegada en uno de sus brazos. Tranquilamente, la invité a pasar, le entregué una toalla y un vestido que tenía guardado para estas ocasiones. Luego de ponérselo, le pregunté si quería algo y de un momento a otro me vi empujado hacia mi sillón. Rápidamente ella empezó a hablar de un montón de cosas, a tanta velocidad que parecía que lo hacia en otro idioma. Me levanté, le tapé la boca con el dedo índice y empecé el dialogo.
-Me imagino que por la apariencia con la que interrumpió mi siesta matutina, usted es ama de llaves y su patrona le ha dicho que venga hasta aquí para decirme que su esposo está en un grave peligro...
Esto fue lo que empezó un breve pero muy interesante diálogo.
-Mi ama me dijo que el señor Srunget, mi patrón, está enfermo. Yo le pregunté si quería que llamara a un doctor, pero ella me dijo que en lugar de eso lo llamara a usted, y aquí me tiene.
Lo dijo con tanta claridad que me pareció un caso de lo más interesante así que le propuse irnos en ese instante hasta la casa de sus patrones.
Cuando llegamos a la gran mansión, Carola –el ama de llaves- me pidió un segundo para ir hacia la cocina y tomar un vaso de agua. Aproveché la oportunidad para investigar un poco el lugar. Empecé por el living, que me pareció demasiado grande para tan pocas cosas. Lo único que vi fue un sillón de color naranja fuerte con unas veinte flores dibujadas a la perfección, con trazos largos y delicados de muchos colores rosáceos y anaranjados. Además tenía un gran dragón de color rojo intenso que parecía querer salir del sillón en actitud de devorarme de un solo bocado, para seguir luego apoderándose de todo lo demás en la casa. Lo que más impresionaba era la expresión de sus ojos grandes. Parecía como si acabara de ser lastimado y mirara mas allá, desde su alma, mostrando un fuego prendido, un corazón ardiente, esperanza, perdón... y a la vez todo lo opuesto, venganza, ira, odio.

Unos instantes después de entrar al living, un grito ahogado invadió la casa. Un segundo después vi salir corriendo a Carola desde la cocina hacia las escaleras. La seguí hasta un cuarto que tenía una cama en el centro. Allí no había nadie, pero el grito se continuaba oyendo con total claridad, como si fuera de... un fantasma. De una de las esquinas del cuarto, de pronto apareció una anciana decrépita y en un idioma que parecía japonés le dijo algo que no entendí a Carola. Ésta le contestó y tomándome del brazo me condujo a otra habitación con una gran cama y un hombre acostado sobre ella, que seguramente era el señor Srunget. Carola se acercó y vio si respiraba. Después salió corriendo con la cara tapada por sus manos. Me acerqué para ver si estaba muerto.
La anciana apareció detrás de mí y me echó de la casa, diciéndome que me fuera y no volviera, poniéndome en la mano un extraño objeto que me pareció una lupa decorada con un estilo chino de colores oscuros, con carabelas espectrales en todas partes.
En este momento me venció el sueño. Sigo mañana.
Buenas noches

Octubre 29, 1923

Las cosas van de mal en peor. Lo que me pasó en estos últimos días fue para morirse. De hecho, en estos momentos me persigue la muerte. Seguramente, recordarás esa lupa tan extraña que hace un par de días me dio la anciana cuando me echó de su casa. Pues de acuerdo con muchos monjes chinos es la lupa de la muerte. Tiene el poder de matar a cualquiera que mire por ella... y seguramente es la causa de la muerte del señor Srunget. Y aunque yo sea precavido, este caso puede ser una excepción en la que no logre salir con vida. Cuando anoche miré por la lupa, toda mi vida y mis pensamientos se juntaron y formaron algo muy grande... todo un sentimiento de oscuridad empezó a brotar de la lupa convirtiéndose en un espectro. Y sorprendentemente, al mismo tiempo que apareció el espectro, también tuve una sensación suave y placentera que salió de mi boca y al instante otro sentimiento oscuro que se apoderó de mi y me convirtió en un monstruo. Ahora, siento que lo bueno en mi ya ha sido consumido. Lo que queda es apenas un microbio de lo que era antes. Y si el destino me indica que tenga que seguir así, preferiría morir. Acabaría con mi miserable corazón y luego se lo daría al perro de comida. Si, se que me he vuelto loco. Si crees que un entupido pedazo de papel como tú me dirá que no lo haga, estás equivocado. Seguiré mi destino. Moriré un 29 de octubre. Nadie se enterará y lo disfrutaré. Querido diario... ya no le tengo miedo a la muerte, sino a la vida y a lo que queda de mí. Lo único que me haría cambiar de opinion, sería la voz de mi conciencia. Pero ella murió y sólo quedo yo y mi cuerpo. Ya no tengo esa estúpida alma de buen corazón. Sólo tengo un hueco transparente que está por volverse rojo y sucio. Y ahora lo único que me queda es traspasar mi cuerpo con este artefacto metálico de gran filo. Que sea un loco no significa que no sea educado, así que adiós para siempre querido diario.

Diario de Paris del 29 de noviembre de 1923


Hoy en la calle Morgue, la señora Carola del Carmen encontró a José Pujol acostado en su cama, atravesado con un cuchillo en la mitad del pecho. Los médicos de la policía dijeron que murió hace al menos un mes, asesinado por algún delincuente. No obstante, el doctor Juan de Serenta afirmó que el hombre se suicidó. Ninguna de las teorías pudo confirmarse, ya que se encontró una breve nota inconclusa cerca del cadáver, en la que podía leerse lo siguiente: “Me he visto obligado a hacer esto, pero la verdadera causa de mi muerte es...”.


lunes 17 de diciembre de 2007

TALLER LITERARIO A ORILLAS DE LA MAR

La diosa Palabra, o búfala, o leona
sólo visita a los que ama.
Juan Gelman

Casi no es necesario agregar nada. Los textos que escribieron los pibes del taller de Antonia Zaragoza hablan por sí mismos. De la coordinadora y su fina sensibilidad de poeta y de lo que la mismísima poesía con su efecto “levadura” como a mí me gusta decir, está haciendo en las vidas de los chicos.

Brevedad, hondura, humor, regalan a los lectores estos “pescadores de la palabra”, que se animan a que suene, a que diga, a que llamee en los textos.

Mirta Colangelo



Hubo una primera vez, un zarpar en aguas desconocidas con tripulantes que creyeron en el ritmo. Así en 1996 comenzó el taller literario en Monte Hermoso. Durante estos años de navegación yo vengo a ser algo así como el capitán. Somos náufragos de la palabra, muchas de ellas se hundieron para que lo mejor pueda salir a flote. Salvarse. Sobrevivientes de la misma, como dice Gianni Rodari, por el sentido liberador que puede llegar a tener. Hay una geografía que venimos dibujando en el mapa a bordo de una embarcación cargada de propuestas, juegos, lecturas, en el ámbito de la biblioteca. Nos hicimos pescadores, al decir de Fernando Pessoa, “porque el poeta es uno de ellos, un pescador no de peces, sino de pescados vivos: entendámonos, de peces que pueden vivir después de pescados.”

Los diarios de viaje son diversos:

Juanita y Lucía llevan prolijos cuadernos.
Amparo tiene cuaderno, pero no es raro que escriba en papelitos.
Manuel pregunta todas las mañanas -¿hoy hay taller?
Lucía B. quiere dejar la escuela y tener todos los días taller literario.

Aquí va el mapa de ruta.
Leven anclas y a zarpar!

María Antonia Zaragoza
Coordinadora Taller Literario Municipal

Aquí estamos en la Plaza.
Trabajamos con el Comelibros de Comoto (libros-álbum del eclipse). Les propuse
reescribir la primera parte e inventar un final.

El Sr. B se lo pasaba comiendo libros. De tanto comer se le mancharon las camisas con
letras.
El Sr. B las lavó y se fue a descansar.
El Sr. B vio que sus camisas estaban limpias.
Las letras se fueron volando a la biblioteca y formaron nuevos libros.

Manuel Retamozo, 6 años.

Sobre el libro ¿Has visto? De Istvansch

La vaquita de san Antonio se esconde detrás de la cereza. Los ojos del conejo la están
mirando.

¿Has visto a la vaquita de san Antonio roja
escondida detrás de las cerezas rojas
porque los ojos rojos del conejo la están mirando?

Las hormigas
salpicadas con tinta china
marchan en la noche de los murciélagos.
La luna duerme sobre una nube de algodón alumbrando al oso polar que se baña en
espuma.

¿Has visto a la luna blanca
durmiendo sobre la nube blanca
de algodón blanco
alumbrando al oso polar blanco
que se baña en espuma blanca?

Lucía Retamozo, 10 años


¿Has visto en un zoológico unos flamencos rosas
mirando a las garzas rosas
que miran las flores rosas?

¿Y a la pantera rosa
que comía bajo el cielo rosa?

Juana Rusconi, 6 años

Con El colectivo fantasma de Ricardo Mariño, preparamos algunos epitafios. (Creación
grupal)

Corría todo el tiempo
Carmina Prietos
ahora descansa aquí
con los pies quietos.
Siempre sonriente
Rodríguez, Valeria
yace en esta tumba
ahora está seria.
Era tan olvidadiza
Lorena de Lucía
murió hace poco
no se acuerda el día.
Dolores Carula
le temía a la muerte
yace en esta tumba
no tuvo suerte.
Desafinaba en el coro
Juan Bogado
ahora yace aquí
al fin se ha callado.


Un día buscamos palabras en los títulos de los libros de la biblioteca, las pusimos en un
arcón como si fuera un tesoro. Los chicos las iban sacando y armando poemas breves.


Breves

el poder:
un mural
en el desierto
los delfines
tienen luz
en sus ojos
la dama de los peces
abre la puerta
de su mirada
las huellas
de los ángeles
marcan el sol
los caminos negros de la poesía
son fieles lobos
el pasado:
un revuelo de hojas

Amparo Luna Leoz, 9 años


Las luciérnagas habitan
en las manos de los árboles.
En el invierno de la vida
los lobos
se abrigan con joyas.


Macarena Molina Rodríguez, 11 años


En los juegos de la noche
las sombras parecen espejos.

Lucía Retamozo, 10 años

“Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi
poema” Pablo Neruda.


¿Qué palabras querés poner en tu poema?
Lucía eligió: laberinto, sueños, espejo. Y escribió:

Laberintos

Amo los laberintos donde la gente se pierde. Pero no me gustan los comunes y corrientes, sí los grandes en los que se pierden hasta los sueños. Prefiero los blancos y negros a cuadros como un ajedrez. Esos laberintos que cuando llueve no necesitás paraguas porque hasta las gotas se pierden en esas paredes que se mueven como un
caleidoscopio. Laberintos que parecen espejos. Laberintos en los que no existe el agua y hay vida.

Lucía Retamozo, 10 años


Amalia y el pegaso

A Amalia le gustaban más los libros de cuentos que los deberes. Una tarde antes de hacer sus tareas se fue a su biblioteca y cuando abrió el cuento del caballo alado inmediatamente entró por su ventana un colorido pegaso con noticias de cuentos todavía no publicados. Salieron los dos volando. A Amalia le esperaba el sueño de su vida. Llegaron a un mundo donde habitaban bellas criaturas. Ella bajó del pegaso y éste salió volando. La niña corrió a ver esos libros. Tapas, lomos, títulos, dibujos. Amalia imaginaba historias: principios, conflictos, finales. Se convertía en duende, hada, gnomo, princesa, bruja, fantasma, gigante, entre otros. En el justo momento en que era un hada y con su varita mágica estaba salvando a la princesa de que el ogro no la degollara…
-¡Amaaaaaaaaaaalia!!!!!!, vení a tomar la sooooopa!!!!! Subió a su caballo alado y volvió a su casa. Mamá la esperaba con la cena y una carpeta abierta con muchos deberes para completar.

Amparo Luna Leoz, 9 años


Una flota de barquitos
como la cola de un canguro
como una liana
como un collar de colores
como el cuello de una jirafa
como dos trenzas
¿Qué haría en un barquito de papel?
Mirar el mar desde el borde y tocarlo con los dedos

Juana Rusconi, 6 años


Joaquín y el agua

I La tarde que Joaquín pintó el agua

Joaquín se asoma a la ventana y se queda mirando cómo la lluvia salpica el
patio.
-¡La tormenta está prendida! -le dice a su mamá. Ven un rayo dibujar un río
en el cielo.
-¡Voy a pintar la tormenta! –dice.
Sale corriendo a buscar
hojas
pinceles
acuarelas
las trae a la mesita del living.
Mamá le alcanza dos vasos con agua.
Joaquín moja el pincel
moja celeste
revuelve
pinta celeste
más agua
más celeste
olas
viento
peces
sal.
Le pide a su mamá un papel glasé.
-¿No pintás más?
-No, quiero hacer un barquito.
La mamá trae los papeles,
-Uno azul quiero.
Con sus dedos de tres años dobla el papel por la mitad, puntita con puntita,
como le enseñó la señorita Lili.
Después otra vez por la mitad.
-¿Y ahora?
Mamá le ayuda:
tres puntas para un lado
una para el otro
mete el dedo en el triángulo
como si fuera el bonete de un títere.
Se lo muestra y lo aplasta.
-¡Ya estamos listos para tirar de las puntas! –dice.
Aparecen proa y popa con una vela que brilla. El casco es blanco.
Joaquín prueba el barco sobre el mar de acuarela
el barco flota
se cuelga del borde
de un salto trepa
sube
entra
se sienta.
Tiene brújula y timón, chaleco salvavidas y catalejo, flotadores, espejo,
ancla, remos, bengalas y boyas.
Se acerca un barco pirata.
Pasan delfines como los de Mundo Marino.
Pero él se distrae, asombrado porque esas olas tienen bigotes. Estira el
dedo para tocarlas. Se moja una mano, la otra y la panza apoyada en el
borde del bote, también se la moja. La espuma empieza a volar. Ahora se
chupa los dedos, gusto a ensalada tienen, le gusta, chupa más.
Se balancea y canta:
“la mar estaba serena
serena estaba la mar…”
Toma el catalejo y mira el horizonte de la ventana: un rayo de sol baja por el
tobogán.
-¡Mamá! ya se apagó la tormenta, ¿me das otro papel?
Los dos se abrigan hasta las orejas y se van con el sobre de papeles al
cordón de la vereda.
De las manos de la mamá nacen barcos como mariposas.
Zarpa una flota de colores como una cadena de guirnaldas.
-¿Nos subimos? -pregunta Joaquín.
-¡Nos subimos! -contesta su mamá.

II Barcos en la acuarela

Joaquín y su mamá navegan en un barquito de papel bordeando el cordón
de la vereda.
Cuando pasan por la casa de Sofía la invitan a subir. Sofía busca las patas
de rana y las antiparras que le dejaron los reyes.
-¡Allá vooooooyyyyyyyy!
Suben también otros amigos del barrio:
Maxi y Lucas
el otro Joaquín
Marcos y Leticia
Anita
Mariano y Carlitos, los hijos del pescador que sabe muuuuucho de barcos.
Algunos van parados, saltan, se tambalean.
Comen pasas y cereales y de sus bocas salen risas, suspiros y canciones.
Son unos cuantos que parecen muchos más.
Los barcos los llevan
los llevan
y ellos se dejan llevar.
En Monte Hermoso
había un marinero
que con sus remos
navegaba ligero.
Esa tarde gastan los deseos de navegar.
Conocen:
la Cascada de la Esquina
y los Rápidos de la Cuneta
Todo se vuelve oscuro en la Alcantarilla del Centro.
Juegan a salpicarse con los remos, con las patas de rana. Se tiran las
boyas y los flotadores. Los chalecos naranjas mojados como peces.
Llegan al arroyo. Los árboles vestidos se miran en el espejo y sus hojas
como papeles libres hacen la plancha en plena corriente.
Las siguen.
En el aire hay música de voces y silencio de tarde recién lavada, de arroyo
en flor.
Sobre el agua baila el sol y la flota de barcos de colores dibuja olas que se
abren hasta la orilla.
En Monte Hermoso
había un marinero
que con sus remos
navegaba ligero.
-¡Miren! –dice Joaquín con los ojos asomados al catalejo- allá se ve el mar.
Marcos y Leticia le hacen sombra a los ojos con la palma de la mano.
-¡Lo lo gramos! ¡lo lo gramos! –cantan a coro y se abrazan. Siempre habían
soñado con llegar al mar navegando por el arroyo.
-¡Es la booooca! –dice Mariano- te acordás Carlitos que papá nos trajo un
día.
-¡Síííííí! Cuando pescamos el lenguado.
Anita salta en el barco agarrada del timón. No puede creer que estén
llegando a la desembocadura.
Maxi, Lucas y el otro Joaquín anclan el bote y se zambullen con sus
salvavidas. Quieren llegar nadando.
La mamá de Joaquín ve que el mar está cerca.
Hoy parece un cuadro pintado con acuarelas sobre una hoja en la mesita
del living.

María Antonia Zaragoza

Aquí los chicos del taller pintan el cuento
También escuchamos cómo cantan las hormigas en el libro La hormiga que
canta de Laura Devetach, ilustrado por Juan Lima.

Con el lápiz de las patas
con su pétalo
su mástil
las hormigas hacen mapas.
Viene el viento
se los barre.
Viene el agua
se los borra.
Chimichurri chimichurri
cantan y cantan
quémeimporta quémeimporta
cantan y cantan
pata con pata con pata
una tras
otra
desparramadas
despatarradas
cantan y cantan y cantan.

Laura Devetach

Las hormigas van
marchando en filitas ellas van
la chiqui es colorada
y cantando todas van
tiqui
tiqui
tiqui
tiqui
tiqui
las hormigas
por su camino van.

Juana Rusconi, 6 años

Cocodrilo que duerme...

Había una vez un cocodrilo que tenía la costumbre de comerse el final de los cuentos. Los chicos encontrábamos todas las historias sin resolver y mi maestra se volvía loca cuando quería enseñarnos introducción, nudo y desenlace. El cocodrilo volaba de libro en libro como un picaflor y con su bocaza le devoraba la última hoja. Los chicos pedimos justicia leyendo cuentos en la plaza y todos lo salieron a buscar. La
bibliotecaria lo encontró, estaba dormido detrás de una estantería. Se asomó despacito y vio que tenía letras sobre el cuerpo. Los chicos trajimos lupas, lápices, anotadores y copiamos los textos escritos en sus escamas.
Cuando el cocodrilo despertó ya habíamos devuelto a los cuentos sus finales.

Amparo Leoz, 9 años

lunes 26 de noviembre de 2007

LA MAR DE CUENTOS: TALLER LITERARIO DE LA EPB DE LA UNS

Juan Cruz Aispuro, poema visual


En la EPB Ezequiel Martínez Estrada de la UNS, de Bahía Blanca, funcionan, en horarios complementarios de las clases regulares, distintos tipos de talleres. Yo coordiné entre los años el 2004 y el 2006 el taller literario La mar de cuentos.
Este espacio se constituyó para los niños de 4to, 5to y 6to año que participaron, como un lugar placentero de expresión y creación en el que hubo un cruce con la plástica.
Mi propuesta de trabajo no difiere de la descripta para el taller Cuentos con sol: leer literatura para paladear la palabra, para descubrir formas de hacer de los creadores, sin importar demasiado la temporalidad de los textos. Hubo cabida para Lorca y Prevert, para Devetach y Montes, para Quiroga y los mitos y para tantos más.
Probar y experimentar con la escritura. A veces en forma colectiva o grupal, otras de manera personalísima. Y celebrar, siempre celebrar, los descubrimientos, las aleaciones originales, las podas necesarias, los silencios.
Como un gigantesco caleidoscopio, como una dialéctica de espejos, los textos crecieron en el disfrute de los pibes al poder decir, escribir y compartir sus producciones.
Éstas son algunas del ciclo 2006
Mirta Colangelo



QUÉ COSA, LOS LIBROS...



Hay libros de agua
donde uno puede navegar
hacia lo profundo de cada uno.
Hay libros de aire
que nos empujan
al mundo de la literatura.
Hay libros de tierra
por los que uno puede caminar
hacia el futuro.
Hay libros de fuego
que nos protegen
del miedo literario.



Juan Cruz





Hay libros de agua
donde uno puede navegar
sobre los sueños.
Hay libros de aire
que nos empujan
al amor intenso.
Hay libros de tierra
donde uno puede
explorar tesoros.
Hay libros de fuego
que nos protegen
de la maldad de la realidad.



Dante





DOS MIRADAS DE LOS CHICOS SOBRE
EL LORO PELADO DE HORACIO QUIROGA



1) La selva



La selva
Ruidos exóticos
Rugidos, chillidos y cantos
Mucha humedad
Tierra roja
Árboles gigantes de abundante verdor
Animales en libertad
El lugar donde se cobijó el loro
Hueco del eucalipto
Un loro pelado!!!!
Ausencia de plumas
Oscuridad y murciélagos
Telarañas gigantes
Tristeza presente
Fastidiosos mosquitos chupasangre
Oculto refugio
Soledad.



(Estos textos los armaron en grupo)





VEO VEO en el patio de la escuela
Rayuelas que van de la tierra al cielo.
Una baldosa que parece un tablero de ajedrez





Juan Manuel





Veo un pino
con ramas como agujas
Patio olvidado
patio con telarañas





Jaime




RAMÓN se asoma a la ventana
y ve:


Dibujos que cobran vida.
Y FACUNDO dice que hay:
Vereditas angostas y rayadas.
JAIME descubre:
Un pino con ramas como agujas.
JOAQUÍN ve:
El antiguo edificio donde vivía antes
y le da risa.
Y JUAN CRUZ afirma que hay:
Un aro que mete dobles y
Graffitis de cuarta.





CUANDO UNA COPLA SE CONVIERTE EN ADIVINANZA
PARA LOS QUE SABEN MITOLOGÍA


Es el dios más poderoso
que en el Olimpo habita
él se enoja y manda rayos
y ama a mujeres bonitas.


(Zeus)





Esposa de Zeus, HERA,
y era toda una mujer
protegía a las familias
del mañana y del ayer


(Hera)


Regaba los pensamientos
y hacía pensar bien
afinaba los cerebros
como punta de alfiler.
(Atenea)



Logró escaparse de Circe
y a Polifemo venció
tenía tres sobrenombres
y hasta su isla llegó.
(Ulises)



Le dio un hilo y una espada
a Teseo, el vencedor,
lo esperó entre la gente
y al salir lo abrazó.


(Ariadna)


Éstas las armaron entre todos


Julián Vega escribió:



Comía catorce chicos
en medio del laberinto.
Con su cabeza de toro
no era feo ni era lindo.
(El Minotauro)



COSAS QUE SE VEN EN EL MEDIO DE LA MAR



En el medio de la mar
suspiraba un coatí
y en el suspiro decía:
¡ay! me rompí la nariz.



Ramón





En el medio de la mar
suspiraba una gallina
y en el suspiro decía:
¡qué lindo es ser azulina!



Jaime



En el medio de la mar
suspiraba una serpiente
y en el suspiro decía:
¡¡¡adónde perdí los lentes!!!.



Facundo



¡QUIÉN TIENE QUIÉN TUVIERA!
Quién tuviera la suerte
de un arañón
se come siete moscas
de un mordiscón.
Quién tuviera la suerte
de un sapo verde
que salta por el patio
y no se pierde



Milagros





Miramos una imagen, juntamos palabras y escribimos
El silencio, muy callado, va caminado en puntas de pie.
Crecen las sombras como plantas al nacer,
Las quebraduras parecen comenzar en la profundidad de la tierra.
La arena vuela, vuela, sin saber adónde va.
No hay salpicaduras del río zigzagueante.
Todo parece empezar en el fondo del mar donde las sirenas cantan y vive la música.


Milagros





Las paredes amarillas exploran el moho.
Unas curvas dibujan las estelas del mar.
El tiempo se acaba como el dorado el sol.
Piedras que caen piedras que se van al río enojadas.,
No hay tigres ni leones que beban en las aguas.
Todo es rápido y cansador



Franco





La cueva se siente rodeada por el calor de la montaña.
El silencio vuela arrastrando su callada estela por las grietas.
Suben las sombras por la alta pared.
Las ondulaciones se acomodan cómodamente en el verde moho.
Todo parece un paisaje sombrío.



Julián





La oscuridad dibuja sobre las paredes rocosas.
No se siente ni el ruido del viento pasando entre ellas.
El violeta nos espía calladito.
Silenciosa el agua del río choca entre los pies de la montaña
Todo parece una imagen del fondo del mar.



Lucía





HOY ES EL GRAN DÍA




Hoy es el gran día
viajo hacia la profundidad
Y hacia la profundidad
se llega con coraje cívico
sin pasaje y sin ropaje...


Victoria





Hoy es el gran día
viajo hacia el horizonte
y hacia el horizonte
se llega con entusiasmo
sin ropa
y sin boleto...



Brenda





Hoy es el gran día
me voy lejos
lejos se va sólo en botella
en botella desnuda
No se sabe el destino...



Renata





Hoy es el gran día
viajo hacia la orilla del mar
y hacia la orilla del mar
se llega con paciencia
sin miedo y sin tristeza.
Dos cosas son ciertas en este viaje:
me voy a resfriar
y voy a hacer nuevos amigos.



Juana







RECUERDOS




Recuerdo la voz de mis papás cuando me recibían en la bajadita de Zapiola.
Sonaba a chupetín de limón o a helado de dulce de leche.
Después llegaba el chuik de los besos y la entrada a mi casa.




María Abril Usabiaga




¿CUÁL ES, CUÁL SERÁ?




¿Cuál es el secreto
de los paraísos
florcitas violeta
jugando en el piso?
¿Cuál es la pregunta
de los carpinteros
picos puntiagudos
y siempre viajeros?
¿Cuál será el pedido
del viento que sopla?
Qué no lo molesten
cuando rima coplas
¿Cuál es el misterio
del río corriendo
que alisa las piedras
y las va puliendo?
¿Cuál es la respuesta
que da la mañana
a los verdes sauces
que ve en la ventana?




Valentina




Y Brenda y Julia se preguntan




¿Cuál es la pregunta
de las golondrinas
que pasan volando
sobre las cornisas?
¿Cuál será la sombra
de mi amado oscuro
que espía mis noches
y no está seguro?




COPLERÍO DE AMOR




Si me escribís con un lápiz
te escribo con lapicera
si me escribís con un beso
te amaré la vida entera



Renata




Me enamoró tu palabra
me enamoró tu canción
me enamoraron tus ojos
en un día de pasión




Juan Manuel




Te encontré jugando
con muchos amigos
te miré a los ojos
y te dije lindo




Victoria




Hoy descubrí que te quiero
no sé de dónde salió
¿Habrá sido por tus ojos
que se parecen al sol?




Juan Cruz




Dicen que las vacas vuelan
pero yo nunca las vi
será porque ando dormido
soñando y pensando en ti.




Santiago




En la orillita del mar
tu nombre escribí en la arena
se lo llevaron las olas
¡ay qué pena, ay qué pena!




Valentina




Si me escribís una carta
se me enciende la ilusión
de que siempre estemos juntos
en el juego del amor




Facundo




El agua es un espejito
donde se miran mis ojos
tus ojos me dicen cosas
como un espejo amoroso




Julia




Si pasás por mi vereda
pasás por mi corazón
ángeles veo en tu boca
mientras escucho tu voz




Lucas






Como el agua clara
es mi amor por vos
durará por siempre
aunque tenga tos




Brenda






Cuando yo pienso en tus ojos
solamente pienso en vos
tengo ganas de encontrarte
y contarte cómo soy




Florencia




Julia y Brenda juegan a intercambiar cartas un poco raras




Mago maldito, macetudo:
Me mandé mucho mojito mientras me mojaba, majestad magnífica. Mi mamá me mandó muchas manzanas. Me manché mis manos, me maltrataron mientras me miraban. Manotié mi mundo, manosié mis medias. Mañana madrugo.
Muchos mimos
Mikey Mouse
Bandido barbudo:
¿Bebiste buena bebida bienaventurado, buscando bergantín? ¿Barajaste bananas? ¿Buscaste bombachas? ¿Boxeaste bostezando? ¿Bailaste bronceado?
¿Bromeaste buen bromista?
Brisa burlesca, bruta, brama.
Buaaaaaa, bostezo,
Beso boquita
Bah, bah, bah.
Bugss Bunny
Debajo de la tierra
raíces enredadas
claritas
crecen
buscando el agua.
Las lombrices les hacen cosquillas.
y ellas se ríen
sacudiendo sus cabelleras peludas



Brenda




Encima de una piedra gastada
un grillo verde
de canto agudo
duerme
las alas acurrucadas.
El viento lo hipnotiza
y se lleva su canto
lejos.




Julia




Dentro del mar
Sobre el agua
el lobo marino
amarronado
duerme.
Usa la corriente
como sábana
y se mece con las olas saladas
Valentina
Debajo de un sauce
dos pájaros enamorados
sienten
buscan
a su ser igualado.
Los miro
y me sorprenden
con su silencio




Renata




Y AL FINAL ESTA HISTORIA DE UN VIAJE MUY PARTICULAR.



La escribió Santiago




La vaca por dentro es muy extraña.
Lo sé porque yo entré en ella.
Al entrar me di cuenta que yo era un microscopio.
Fui metiéndome en su cuerpo y aparecieron microbios malvados.
No me dejaban pasar.
Esperé la noche y pasé.
Me fui al estómago y allí era todo verde, puro pasto.
Me metí por un túnel extraño que me llevaba directamente
A la boca y ella, la vaca, estaba masticando más pasto.
De allí, me fui a una oreja y salí despedido.
Alguno me agarró y me llevó directamente a descartarme
A un ácido donde no pude escapar
Terminé destruido.




Los chicos son:




Lucía Christensen 9 años
Milagros Oliva Torre 10 años
Bruno Ponce 9 años
Julián Vega 10 años
Franco Lange 10 años
María Abril Usabiaga 9 años
Juana Casali 9 años
Valentina Carozzi 11 años
Victoria Zaina 11 años
Renata Méndez Isla 11 años
Brenda De Marco 11 años
Julia Pierini 11 años
Juan Cruz Aispuro 11 años
Lucas Ruiz 11 años
Joaquín Botta 11 años
Juan Manuel Nardi 11 años
Facundo Rey Saravia 11 años
Florencia Henríquez 11 años
Santiago Carozzi 11 años
Ramón Zandarín 11 años
Dante Sofía 11 años
Jaime Pujol Iommmi 11 años